Gamificación en las empresas

Una de las prácticas que va cogiendo cada vez más fuerza en las empresas es la Gamificación o, lo que es lo mismo, aplicar el juego como una herramienta más en el trabajo.

La forma más rápida, natural y efectiva de aprender es mediante el juego que es como aprendemos de niños. Cuando somos mayores, las competencias que desarrollamos mediante el juego, pueden aplicarse en el ámbito profesional, como pueden ser el pensamiento estratégico o la creatividad

 

Grandes empresas de todos los sectores, como Google o Domino’s Pizza, aplican desde hace tiempo las técnicas de gamificación como una forma de motivación para la consecución de objetivos.

 

Esto no ocurre solamente en las empresas tecnológicas o de creación más o menos reciente. Correos es un caso de éxito de la implementación de la gamificación logrando ahorrar cerca de un 70% del coste que supondría una revisión de webs. Para hacerlo transformaron en un juego de puntos algo tan tedioso la localización de erratas y mejoras, y durante 13 días qué duró se recibieron más de 50.000 propuestas y se entregaron 700 regalos entre los empleados mejores clasificados.

En lo referente a Recursos Humanos, selección de personal, captación de talento o promoción interna es habitual utilizar juegos en equipo para evaluar competencias, puntos de mejora, etc. Ya no resulta tan raro realizar dinámicas de grupo durante las entrevistas porque son grandes fuentes de información para los entrevistadores.

Cada día más empresas se deciden a crear un Departamento de Motivación al Empleado en donde se trabaja la mejora del clima laboral, la comunicación, el trabajo en equipo y la puesta en valor del trabajador para la empresa. Todo ello repercute directamente en la mejora de los resultados económicos y por objetivos, el grado de satisfacción del empleado y la mejora de la reputación e imagen de empresa.

 

 

Fuentes de referencia: iebschool.com; edenred.es; up-spain.com

Volver a la rutina después de Navidad

Volver a la rutina después de cualquier descanso es difícil, pero lo es aún más tras las navidades ¿por qué? Estas fiestas tienen un gran desgaste físico y sobre todo emocional: nervios por los preparativos, grandes celebraciones, reencuentros familiares después de largo tiempo, recuerdos y añoranzas. Todas estas emociones muchas veces son positivas, pero también hay momentos de nostalgia e incluso de tristeza, y gestionar todo eso puede resultar complicado.

Después de todos estos “excesos”, el cuerpo y la mente nos empieza a pedir un descanso para recuperarnos y eso nos lo puede brindar la vuelta a nuestra rutina diaria de trabajo, y responsabilidades. Pero volver de golpe a pleno rendimiento es casi imposible, así que deberemos hacerlo de manera paulatina en la medida de lo posible.

Lee estas recomendaciones que te serán de utilidad:

  • Revisa las últimas tareas que hiciste antes de las vacaciones para tener una primera toma de contacto y ponerte en situación, así evitarás pasar por alto algún detalle anterior.
  • Tómate unos momentos para pensar y planificar la jornada y tus objetivos de la semana. Sabemos que hay mucho pendiente y por hacer, pero no tienes que hacerlo todo de golpe.
  • Reúnete con tu equipo de forma breve para poner en común todas las anotaciones y distribuir las tareas. Compartir información nos ayuda a no duplicar trabajo y retomar por igual el ritmo.
  • No te saltes el tiempo del desayuno ni de la comida. Es una oportunidad para darte un respiro en la reincorporación y hablar con los compañeros de forma relajada y positiva, pero sin entrar en comparaciones a cerca de quién ha tenido las mejores vacaciones o las peores.
  • Cuida la alimentación e hidrátate. Los excesos de dulces y comilonas de estos días pueden pasar factura y hacernos sentir más cansados de lo habitual.
  • Respeta las horas de sueño y esta primera semana acuéstate temprano. El cuerpo debe recuperarse para poder estar al 100% al día siguiente y mantener la concentración.
  • Tanto si eres jefe de equipo como si no, hay que cuidar mucho la empatía y la motivación porque no todos volvemos con las mismas energías. Además así conseguiremos formar equipo y evitar roces innecesarios.

Por último, no te centres solo en lo que has vivido en Navidad porque puede que el tiempo hasta las siguientes vacaciones se te haga eterno, te pongas de mal humor o te sientas angustiado. Planifica alguna actividad o escapada a corto plazo para comenzar los lunes con la mente despejada y liberar tensiones.

El buen clima laboral es algo de lo que todos formamos parte y construimos juntos: hace que el trabajo no solo sea una obligación, sino una parte de nuestra vida en la que también podemos crecer y disfrutar