Liderazgo por Colores

Ser líder no es lo mismo que ser jefe, eso ya lo sabemos y lo hemos hablado en otras ocasiones. Ser líder significa inspirar, motivar y hacer que tu equipo se sienta parte del proyecto y conseguir juntos los mejores resultados.

¿Sabes liderar por colores? La metodología DISC asocia características de conducta a 4 colores.

¿Para qué sirve? Para reconocerte y exprimir tus puntos fuertes, venciendo miedos y aumentando la autoconfianza. Además, liderar por colores te ayudará a conocer, más profundamente, a los miembros de tu equipo para tratarles como quieren ser tratados, y apoyarte en sus puntos fuertes, que quizá puedan ser tus áreas de mejora, potenciando su motivación y mejorando su rendimiento.

 

¿Te reconoces en algún color?

ROJO: son personas de acción, aunque no impulsivas, dan pasos firmes sin titubeos. Piensan de forma rápida y con resultados, pero no les gusta la bibliografía extensa. Son directas, van al grano y están enfocadas a tener resultados lo antes posible, sin rodeos ni demoras. Llaman a las cosas por su nombre y transmiten seguridad al equipo.

AMARILLO: son personas muy activas a las que les mueve la ilusión y las ideas novedosas y originales. Les gusta probar y hacer descubrimientos. Consiguen motivar e inspirar a sus equipos con su energía optimista y contagiosa. Son los que despiertan grandes simpatías y levantan la moral de los equipos, sacando lo mejor de ellos aún en condiciones difíciles.

VERDE: son personas calmadas y empáticas. Les gusta el diálogo y el consenso, hacen partícipe al equipo y escuchan de forma activa. Tienen fama de justos y fomentan la fuerza del trabajo en equipo sobre el individual. Intentan tomar las decisiones más adecuadas, teniendo en cuenta que nadie se sienta excluido o perjudicado.

AZUL: Son personas que antes de tomar una decisión la estudian en profundidad y meditan sobre las opciones más fiables y seguras. Prefieren obtener resultados más modestos, antes que asumir riesgos, siendo más conservadores en su toma de decisiones. Son personas meticulosas, tienden a controlar hasta el más mínimo detalle y no toleran las sorpresas o las cosas de última hora. Planifican y organizan todo para asegurar un resultado óptimo, medido y predecible.

 

¿Cómo tratar a las personas de tu equipo?
Si tú te reconoces en un perfil rojo y te encuentras ante alguien azul, debes tratarle con el de una forma medida, escuchando los datos que te ofrece y darle tiempo de análisis porque no reacciona bien ante las prisas y los imprevistos.

Sin embargo, si tu perfil es amarillo, y estás tratando con un estilo verde, coincidirás con esta persona en el interés de ambos por las personas, aunque debes aminorar tu ritmo rápido, ofrecerle seguridad, preguntarle y escucharle porque prefiere conocer tu opinión antes de tomar una decisión o iniciar una actividad.

Al principio te podrá parecer algo chocante, pero una vez que lo analizas todo, verás como tendrás a tu alcance una potente herramienta para mejorar la productividad y desempeño de tus empleados.

Además, podrás utilizar la metodología de los colores para mejorar en tus relaciones sociales, clientes, familiares, amigos. Sólo es cuestión de práctica.

Mindfulness en tu empresa

El pasado miércoles finalizamos nuestro taller online de Minfullness para gestionar el estrés organizado por el Centro de Empresas de Boadilla del Monte para empresarios, emprendedores y autónomos.

Durante 6 sesiones hemos enseñado cómo identificar sentimientos y emociones, separarnos de ellos y gestionarlos, porque nosotros no somos nuestras emociones.

En situaciones de tensión o nervios, tener la capacidad de ver las cosas desde fuera, con otra perspectiva y ser conscientes de ello, nos ayuda a evitar la ansiedad y el estrés y, sobre todo, a poner toda nuestra atención en resolver el problema de una forma más efectiva.

En el ámbito profesional, mantener una actitud serena y abierta es fundamental para afrontar determinados momentos o circunstancias en los que los nervios pueden jugarnos un mala pasada. Por eso cada día más y más empresas son conscientes de que el bienestar emocional de sus equipos de trabajo es imprescindible para el éxito del proyecto.

Los programas de formación continua, de capacitación y de motivación ya son parte de la cultura empresarial y no necesitas ser una gran compañía para ofrecer ese plus a tus trabajadores.

En este sentido la formación online es una muy buena opción porque puedes realizarla en tus propias instalaciones, sin necesidad de acondicionar una sala especial y que totalmente personalizado para tus necesidades.

En Bitácora Consulting hemos desarrollado “Stop al estrés laboral” una formación especial destinada a empresas y trabajadores en donde te enseñamos diferentes técnicas para que situaciones complicadas no te afecten de una manera personal y puedas resolverlas de una manera más objetiva y sin coste emocional para ti y tus trabajadores.

Contacta con nosotros a través de los comentarios o nuestro correo electrónico contacto@bitacoraconsulting.es y te mostraremos cómo podemos ayudarte.

Cómo teletrabajar sin quemarte

teletrabaja sin quemarteUna de las cosas más evidentes que nos ha traído la pandemia, es que el teletrabajo que antes se veía como solamente apto para 4 privilegiados, ahora es una necesidad real para muchísimas personas.

Trabajar desde casa ha sido considerado como una “bicoca” porque supuestamente no hay que fichar, puedes hacerlo cuando quieras y encima no tienes que “aguantar al jefe”.

La realidad es otra muy distinta porque:

  • El teletrabajo existe desde siempre: los autónomos, según a lo que se dediquen, lo llevan haciendo desde siempre
  • Es verdad que puedes hacerlo cuando quieras, pero el no tener horarios es muy peligroso porque puedes estar prácticamente todo el día
  • La soledad y el aislamiento del resto de compañeros no es para nada deseable. Somos seres sociales por naturaleza y necesitamos momentos de interacción para desconectar, para aclarar ideas, para buscar colaboraciones, etc. Y eso en casa solo no es lo mismo

El cambio fundamental de pensamiento es que el teletrabajo va a dejar de ser una forma especial para la conciliación y se convertirá en una opción real y habitual de trabajo. Y como tal debe de tener unas reglas de juego para no caer en extremos, como el no hacer nada en todo el día hasta el último momento o pasarte 18 horas trabajando seguidas.

Estos cambios en los comportamientos sociales y laborales van a tener también su reflejo en el aspecto legal, pero ya sabemos que “las cosas de palacio van despacio”. Por este motivo, ahora es básico que puedas tener bien claro qué es exactamente el teletrabajo, en qué condiciones y cómo realizarlo de una forma correcta y efectiva.

Establecer unas pautas te vendrán muy bien a la hora de ponerte con ello. Te damos unos ejemplos para que los puedas adaptar a tu situación y pensar en otros más específicos si lo necesitas:

  1. Ponte un horario, como si fuera a un trabajo físico. Te ayudará a organizarte el resto del día porque estando en casa puedes tener 1001 distracciones no laborales que pueden parecer urgentes y desconcentrarte. Cuando estás en tu puesto físico si ocurren te esperan a que vuelvas, pues en el teletrabajo también
  2. Prepara un espacio concreto de tu casa y asígnalo como lugar de trabajo. Así, tanto tú mismo como los demás de la casa, identificarán fácilmente que si estás ahí es porque estás trabajando y no puedes “estar en otra cosa”.
  3. Arréglate como si fueras a salir, aunque no lo hagas. Quizá no tengas ese día ninguna videoconferencia, pero nunca se sabe. Además vestirte ya te predispone a una determinada actitud, en este caso la de trabajar de una forma profesional por lo que seguir en pijama no es una opción.
  4. Organízate la agenda diaria con todas las tareas del día, estableciendo prioridades y viendo cuáles son las más y las menos urgentes. Si tienes algún imprevisto así tendrás la tranquilidad de que lo que queda puede esperar a mañana.
  5. Mantén un contacto regular con tus compañeros. El email está muy bien, pero también necesitarás alguna “conversación” real tanto laboral como social para recordarte que seguís siendo un equipo aunque no estéis juntos físicamente. Estos contactos los puedes hacer por teléfono o videoconferencia, pero también se necesita de la reunión presencial para no perder el sentido de pertenencia.

Por último, ten bien definido cuales son tareas que puedes realizar en situación y cuales no. Y ten cuidado con lo de “bueno como estoy en casa, cuesta menos”. El trabajo es trabajo independientemente de donde se realice, y esto hay que tenerlo presente tanto en el tiempo empleados como en las herramientas que vas a necesitar para hacerlo o el pago que vas a recibir por ello. Según la profesión que tengas necesitarás unas cosas u otras y si presencialmente el material y herramientas te lo facilita tu empresa, por estar en casa no tiene porqué ser todo por cuenta tuya.

El teletrabajo es una muy buena opción para continuar con tu vida laboral, pero debes de hacerlo de una forma correcta y consciente para no llegues a tener la sensación de “estar quemado” como cuando trabajas de la manera tradicional.