Semana Santa en casa, unas vacaciones diferentes

Si hace un año alguien te hubieran dicho que tus próximas vacaciones de Semana Santa iban a ser en el salón de tu casa y dando largos paseos por el pasillo, seguramente le habrías tomado por loco.

O quizá no, porque si en tu día a día no paras quieto y sueñas con pasar un tiempo sin moverte del sitio en el que te encuentras puede que al principio agradecieras este parón forzoso.

Lo cierto es que tanto en un caso o en el otro, ya llevamos muchos días y esto empieza a pasarnos factura. Más aún cuando en medio está una época marcada en el calendario como vacaciones y esta vez no lo van a ser para nadie.

Nunca estamos preparados para recibir malas noticias y menos para situaciones en las que no tenemos capacidad de decisión o margen de control.

¿Cómo gestionamos ésto?

La vida que llevamos normalmente, aunque tengamos familia y nos relacionamos con amigos y compañeros de trabajo, no es tan intensa en cuanto a convivencia como lo que estamos experimentando estos días. Y esto seguro que está ocasionando roces y momentos de tensión, que si no sabemos contextualizarlos pueden tener consecuencias fatales.

A las preocupaciones corrientes, se le suma a hora un “gran hermano” de 24 horas minuto a minuto, en donde no tenemos lugar de descanso o evasión. Por este motivo podemos estar más susceptibles de lo normal.

Pero perdemos de vista que los demás también están en la misma situación. Así que una buena forma de gestionar las emociones es recordar que todos estamos juntos en esta situación, que no te ocurre a ti solamente y que la persona que tienes delante también lo está sufriendo igual que tú. Es el momento de hablar y comunicarnos, de cultivar la paciencia y la empatía, de ponernos en los zapatos del otro más que nunca.

Para poder disfrutar de estos días de vacaciones tan diferentes, date un respiro, deja las rutinas de estos días de estar al día de todos los medios de comunicación, contestar a todos los chats, asistir a todas las quedadas online, apuntarte a todas las formaciones gratuitas que encuentras… Deja a un lado todo eso, porque al final tenemos más actividades que cuando estás trabajando.

Desconecta de todo esto y dedícate un tiempo a ti y a las personas con las que estás: siéntate en tu sillón favorito y escucha música con los ojos cerrados, a charlar de cualquier tema (que no sea el coronavirus), haz lo que antes era un video fórum con una buena película y comentarla pero de verdad, coge un álbum familiar y mira fotos, recordad vacaciones pasadas, las anécdotas, las risas… Descansa.

Cuando la semana que viene volvamos al teletrabajo y los deberes escolares, así lo podrás hacer de otra manera, porque aunque todos seguiremos sin poder salir aún un tiempo más, nos lo tomarás de otra forma. Y quizás se pueda sacar un par de aprendizajes propio y de los demás.

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