Cómo influyen las Redes Sociales al presentar nuestras candidaturas

Todos conocemos qué son las redes sociales, las utilizamos habitualmente y tenemos creado algún perfil. También sabemos que nos pueden ayudar profesionalmente como en el caso de LinkedIn para encontrar un empleo o promocionar a un puesto mejor.

Pero lo que no tenemos tan presente es que también pueden perjudicarnos si no las utilizamos correctamente. Pero, ¿qué quiere decir ésto?

 

La finalidad de las redes sociales es conectar personas. También en ellas compartimos experiencias y opiniones sin filtros, de forma desinteresada, dándonos a conocer completamente y en todo momento a cualquier persona o empresa. Esto es un arma de doble filo porque solo tienen que buscarnos en las redes sociales y verán lo bueno y lo no tan bueno.

Cuando se está evaluando un perfil para cubrir puesto de trabajo se tienen en cuenta las habilidades y capacidades del candidato, que es lo que muestra el curriculum, pero también se intenta conocer aquello que no se ve, la actitud y el comportamiento. Por esto se realizan las entrevistas personales, se piden referencias y cartas de recomendación. Pero ahora hay una forma más de evaluar a un candidato: consultando sus redes sociales.

En un primer momento podríamos pensar que las empresas que no deberían hacerlo, pero es normal que quieran asegurarse de que somos las personas adecuadas para su imagen de marca ya que vamos a formar parte de ella. Además al hacer hacer pública nuestra información personal de forma voluntaria, cualquiera puede acceder a ella fácilmente. Por esto mismo debemos ser conscientes de lo que publicamos, lo que decimos y cómo lo decimos.

Las redes sociales han cambiado nuestra vida, incluido el ámbito laboral. Por eso cuidar nuestra marca personal también en las redes sociales es fundamental para nuestro desarrollo profesional.

Tu Marca Personal

Cada vez es más frecuente leer o escuchar frases como “Crea tu marca personal” o “Define tu marca personal” pero ¿sabemos realmente qué quiere decir eso?

Tener un Marca Personal o “Personal Branding” no es otra cosa que crear y cuidar tu imagen profesional como si se tratase de una marca comercial o de empresa. Esto es, conseguir que se reconozcan tu trabajo, tus conocimientos, tus capacidades de una forma indiscutible y que te posicione como la primera opción frente a otras personas o marcas de tu mismo sector.

Conseguir que tu trabajo hable por ti y que te diferencie de tus competidores de la mejor manera posible es, en sí mismo, todo un reto que requiere de esfuerzo y constancia. Es una carrera de fondo en donde tendrás que mostrar al mundo quién eres y porqué eres el mejor en lo que haces una y otra vez.

 

Cuando se habla de marca personal se tiende a pensar en la figura del emprendedor de éxito hecho así mismo, pero en realidad, puede aplicarse a cualquier aspecto de tu vida laboral, tanto si trabajas por cuenta propia como ajena.

Dentro de una empresa, tu marca personal es eso que hace que tus compañeros quieran trabajar contigo y tus superiores cuenten contigo para nuevos proyectos o futuras promociones. Tu buena marca o imagen es el reflejo de tu actitud, de tu implicación, de tu forma de comunicar, de trabajar en equipo y, por supuesto, de tus resultados.

Trabajar en tu marca personal no es cambiar como eres, sino aprender a reconocer nuestros puntos fuertes para potenciarlos y nuestras debilidades para resolverlas. En definitiva, es conocernos aún mejor para llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos.

Reconoce el estrés laboral

A menudo utilizamos la palabra “estrés” para referirnos una situación que estamos viviendo de forma puntual y que nos pone nerviosos, pero en realidad es mucho más profundo. Los horarios, los retrasos, los aumentos de responsabilidad, los picos de trabajo… todas esas cosas tan habituales cuando estamos trabajando y que no damos importancia una vez superadas, pueden pasarnos factura.

El estrés es una reacción física de defensa del organismo para afrontar una situación amenazante y sufrirlo de forma prolongada nos puede acarrear problemas de salud graves.

El estrés laboral a veces se confunde con los desafíos de nuestro trabajo e incluso lo llegamos a considerar beneficioso porque nos ayuda a ser más productivos, cumplir con nuestros objetivos, aprender nuevas habilidades y aumentar el interés por dominar nuestro trabajo. Pero también puede llevarnos a un nivel de agotamiento físico y mental que nos lleva a la pérdida de eficiencia en el trabajo. Esto se conoce como Síndrome de Burnout o Síndrome del Trabajador Quemado.

Algunas de las señales para identificar que puedes sufrir de estrés laboral son:

  • insomnio
  • ansiedad
  • depresión
  • indecisión
  • falta de motivación en tus tareas
  • cambios bruscos de comportamiento…

Si te reconoces en alguna de estas señales o piensas que puedes llegar a tenerlas, acude a un terapeuta especialista para que te enseñe a identificar las causas y te de pautas y técnicas para manejar el estrés tanto en el trabajo como en tu día a día.

Recuerda la manera de enfrentarnos a las cosas es lo que nos define y ser consciente de ello es lo que nos llevará a ser la mejor versión de nosotros mismos.