Mindfulness para vivir mejor

En esta vorágine de sentimientos y circunstancias que estamos viviendo, nos parece más importante que nunca pararnos un poco y ser conscientes del momento presente. Eso es Mindfulness.

Desde hace tiempo parece que el mundo se ha vuelto aún más loco, que todo va demasiado deprisa y que nos estamos perdiendo muchas cosas por no tener un momento para pararnos a disfrutar de ellas sin otra intención que esa. Vamos siempre en “piloto automático”.

El Mindfulness nace de esta necesidad y se trata de que tomemos conciencia del momento que vivimos: cómo nos movemos, cómo sentimos físicamente, nuestras emociones, nuestras reacciones, etc. Además nos ayuda a cambiar la manera de ver las cosas porque se trata de observar y sentir sin juicios, de forma objetiva.

 

Todos en algún momento hemos hecho Mindfulness sin ser conscientes de ello: cuando estás tranquilo mirando un paisaje o cuando escuchas una melodía con los ojos cerrados. En esos momentos no haces nada, solo estás ahí y después parece que te sientes diferente, como en paz contigo mismo y con energía para salir adelante.

El Mindfulness es un tipo de meditación que nos ofrece herramientas para ser más felices, aumentar los niveles de bienestar y bajar el estrés. Y como no siempre somos capaces de hacerlo bien y solos, por eso debemos acudir a profesionales que nos guíen en la forma correcta.

Los beneficios de la práctica habitual de Mindfulness son muchos, entre ellas:

  • Mejora la presión sanguínea
  • Reduce los niveles de estrés y ansiedad
  • Mejora la memoria, la atención y la claridad mental
  • Potencia la creatividad
  • Aumenta las habilidades sociales y la empatía

Cada vez son más las personas que lo practican e incluso hay especialidades, para poder aplicarlo en terrenos concretos como la salud, la alimentación y el trabajo. En algunas empresas se ofrecen talleres a sus empleados en donde les enseñan como emplearlo también para su beneficio de desarrollo profesional y su autoconocimiento personal.

Por eso queremos invitarte a que si tienes oportunidad de probarlo, no lo dudes porque tienes mucho que ganar.

Para aprender y practicar Mindfullnes lo ideal es acudir a sesiones presenciales, pero debido a estos momentos en los que por nuestro bien debemos mantener el distanciamiento social, tenemos que recurrir a nuevas fórmulas. En nuestro caso, en Bitácora Consulting a partir del próximo día 13 de mayo vamos a realizar una serie de talleres online de Mindfulness en colaboración con el Ayuntamiento de Boadilla del Monte.  Estamos francamente abrumadas por el éxito de la convocatoria, que completó el aforo enseguida, y emocionadas por poder ayudar a tanta gente.  Y en vistas de que incluso hay lista de espera, seguro que se organizarán más talleres, de los que esperamos poder informaros pronto.

Ahora más que nunca, refuerza tu liderazgo

Antes o después volveremos a nuestra vida que hemos dejado en pausa, a una nueva normalidad. Saldremos del confinamiento, aunque no sabemos muy bien cómo ni cuándo, y esto nos provoca miedo e incertidumbre. Por ello, ahora más que nunca, debes actuar como un líder, debes reforzar tu empatía y tu gestión emocional.

El líder inspira y consigue sacar lo mejor de su equipo porque se gana su confianza y respeto, de manera natural, sin imponerse.
Ahora más que nunca, es el momento para reforzar tu liderazgo, tu equipo te necesita, quiere que seas su apoyo, su guía, un referente al que mirar para suavizar su incertidumbre, para sentirse mejor
¿Y qué aspectos debes reforzar? ¿En qué te debes enfocar?

1. Lo primero es lo primero: cree en ti, recuerda retos tan difíciles como el actual, o incluso más, de los que has salido airoso. ¿Qué cualidades activaste para conseguirlo? Apóyate en tus puntos fuertes, muéstrate optimista, con autoconfianza, trabaja tu miedo y tu incertidumbre, recuerda que tu equipo te necesita.

2. Muéstrate como una persona accesible y positiva, a la que se puede acudir tanto para una duda, un problema como para comentarle alguna anécdota o incluso al mediodía para el descanso de la comida.

3. Actúa de forma transparente y honesta. Informa a tu equipo tanto lo bueno como lo malo de la forma más clara y completa posible sobre todo lo que les afecte. La honestidad es muy valorada, sobre todo en momentos críticos como el actual.

4. Potencia tu escucha activa. Es muy importante que se sientan escuchados, demostrándoles tu atención, con tus gestos y tus palabras.

5. Da reconocimiento positivo al trabajo bien hecho, especificando la conducta de éxito, no basta con una ‘palmadita’ y un ‘bien hecho’, es más efectivo: ‘el cambio X que has realizado en el informe Y es excelente, me has ahorrado tiempo’. Un reconocimiento efectivo hace que aumente la motivación para continuar a pesar de las dificultades.

Respecto a la gestión de los malos resultados, muéstrate conciliador, haz que tus subordinados asuman su responsabilidad y se enfoquen en una solución, dándoles confianza y realizando seguimiento.
Se avecinan tiempos difíciles y ahora más que nunca, tienes la oportunidad de luchar por tu equipo, y por tu empresa, de ser el líder que siempre has querido ser.

Prepárate para volver al trabajo con energía positiva

Esta semana ha empezado la reincorporación escalonada al trabajo según los perfiles laborales. La situación es un tanto extraña para todos porque nunca hemos vivido algo igual y nos encontramos con fuertes sentimientos encontrados: por un lado las ganas de retomar nuestras vidas y por otro el temor porque aún no se ha superado esta situación.

Antes del covid-19 tenías un puesto de trabajo que ejercías con seguridad y que debería seguir igual al regreso. Pero la inquietud generada por este parón absoluto de la economía, hace que todos, empresarios, autónomos y trabajadores, teman las consecuencias.

Ahora es un momento en el que más que nunca debes de tener una mentalidad fuerte y positiva, y confiar en tus habilidades y capacidades.

 

Debes prepararte para la vuelta y que sabes que será complicada, porque no es una vuelta de las vacaciones. Hay que gestionar los sentimientos que surjan de la mejor manera posible porque se tardará en recuperar el ritmo habitual.

Por eso el consejo es empezar a retomar las rutinas de una forma paulatina para que cuando llegue el día de reincorporarte lo hagas con la mejor actitud:

  • respetar y cuidar las horas de sueño. Volver a dormir a una hora prudente y poner el despertador en marcha de nuevo
  • organizar las tareas del día, priorizando en la medida de lo posible con el mismo criterio que cuando estabas trabajando
  • establecer un horario para reactivar la mente, leyendo noticias de avances en tu sector, nuevos procesos o técnicas, resolver enigmas matemáticos o de lógica … dejando un poco de lado las actividades de ocio con las que has llenado estos días
  • retomar el contacto con algunos de tus compañeros servirá para romper el hielo, ponernos al día e interesarnos por cómo lo han llevado. Así evitaremos algunas situaciones incómodas durante los primero días y centrarnos mejor en las tareas.

Una parte fundamental va a ser la actitud del primer día y tener un buen ánimo. Estos próximos días sería una buena idea que repases cuáles son tus puntos fuertes, tus logros y capacidades e incluso pensar en tus puntos de mejora para fijarte nuevas metas de superación.

No puedes controlar todo lo que ocurre a tu alrededor pero que si está en tu mano la forma en la que lo consideras y actúas, es decir, la resiliencia de la que te he hablado en otras ocasiones y que te ayudará a ser la mejor versión de ti mismo.