Ahora más que nunca, refuerza tu liderazgo

Antes o después volveremos a nuestra vida que hemos dejado en pausa, a una nueva normalidad. Saldremos del confinamiento, aunque no sabemos muy bien cómo ni cuándo, y esto nos provoca miedo e incertidumbre. Por ello, ahora más que nunca, debes actuar como un líder, debes reforzar tu empatía y tu gestión emocional.

El líder inspira y consigue sacar lo mejor de su equipo porque se gana su confianza y respeto, de manera natural, sin imponerse.
Ahora más que nunca, es el momento para reforzar tu liderazgo, tu equipo te necesita, quiere que seas su apoyo, su guía, un referente al que mirar para suavizar su incertidumbre, para sentirse mejor
¿Y qué aspectos debes reforzar? ¿En qué te debes enfocar?

1. Lo primero es lo primero: cree en ti, recuerda retos tan difíciles como el actual, o incluso más, de los que has salido airoso. ¿Qué cualidades activaste para conseguirlo? Apóyate en tus puntos fuertes, muéstrate optimista, con autoconfianza, trabaja tu miedo y tu incertidumbre, recuerda que tu equipo te necesita.

2. Muéstrate como una persona accesible y positiva, a la que se puede acudir tanto para una duda, un problema como para comentarle alguna anécdota o incluso al mediodía para el descanso de la comida.

3. Actúa de forma transparente y honesta. Informa a tu equipo tanto lo bueno como lo malo de la forma más clara y completa posible sobre todo lo que les afecte. La honestidad es muy valorada, sobre todo en momentos críticos como el actual.

4. Potencia tu escucha activa. Es muy importante que se sientan escuchados, demostrándoles tu atención, con tus gestos y tus palabras.

5. Da reconocimiento positivo al trabajo bien hecho, especificando la conducta de éxito, no basta con una ‘palmadita’ y un ‘bien hecho’, es más efectivo: ‘el cambio X que has realizado en el informe Y es excelente, me has ahorrado tiempo’. Un reconocimiento efectivo hace que aumente la motivación para continuar a pesar de las dificultades.

Respecto a la gestión de los malos resultados, muéstrate conciliador, haz que tus subordinados asuman su responsabilidad y se enfoquen en una solución, dándoles confianza y realizando seguimiento.
Se avecinan tiempos difíciles y ahora más que nunca, tienes la oportunidad de luchar por tu equipo, y por tu empresa, de ser el líder que siempre has querido ser.

Prepárate para volver al trabajo con energía positiva

Esta semana ha empezado la reincorporación escalonada al trabajo según los perfiles laborales. La situación es un tanto extraña para todos porque nunca hemos vivido algo igual y nos encontramos con fuertes sentimientos encontrados: por un lado las ganas de retomar nuestras vidas y por otro el temor porque aún no se ha superado esta situación.

Antes del covid-19 tenías un puesto de trabajo que ejercías con seguridad y que debería seguir igual al regreso. Pero la inquietud generada por este parón absoluto de la economía, hace que todos, empresarios, autónomos y trabajadores, teman las consecuencias.

Ahora es un momento en el que más que nunca debes de tener una mentalidad fuerte y positiva, y confiar en tus habilidades y capacidades.

 

Debes prepararte para la vuelta y que sabes que será complicada, porque no es una vuelta de las vacaciones. Hay que gestionar los sentimientos que surjan de la mejor manera posible porque se tardará en recuperar el ritmo habitual.

Por eso el consejo es empezar a retomar las rutinas de una forma paulatina para que cuando llegue el día de reincorporarte lo hagas con la mejor actitud:

  • respetar y cuidar las horas de sueño. Volver a dormir a una hora prudente y poner el despertador en marcha de nuevo
  • organizar las tareas del día, priorizando en la medida de lo posible con el mismo criterio que cuando estabas trabajando
  • establecer un horario para reactivar la mente, leyendo noticias de avances en tu sector, nuevos procesos o técnicas, resolver enigmas matemáticos o de lógica … dejando un poco de lado las actividades de ocio con las que has llenado estos días
  • retomar el contacto con algunos de tus compañeros servirá para romper el hielo, ponernos al día e interesarnos por cómo lo han llevado. Así evitaremos algunas situaciones incómodas durante los primero días y centrarnos mejor en las tareas.

Una parte fundamental va a ser la actitud del primer día y tener un buen ánimo. Estos próximos días sería una buena idea que repases cuáles son tus puntos fuertes, tus logros y capacidades e incluso pensar en tus puntos de mejora para fijarte nuevas metas de superación.

No puedes controlar todo lo que ocurre a tu alrededor pero que si está en tu mano la forma en la que lo consideras y actúas, es decir, la resiliencia de la que te he hablado en otras ocasiones y que te ayudará a ser la mejor versión de ti mismo.

Semana Santa en casa, unas vacaciones diferentes

Si hace un año alguien te hubieran dicho que tus próximas vacaciones de Semana Santa iban a ser en el salón de tu casa y dando largos paseos por el pasillo, seguramente le habrías tomado por loco.

O quizá no, porque si en tu día a día no paras quieto y sueñas con pasar un tiempo sin moverte del sitio en el que te encuentras puede que al principio agradecieras este parón forzoso.

Lo cierto es que tanto en un caso o en el otro, ya llevamos muchos días y esto empieza a pasarnos factura. Más aún cuando en medio está una época marcada en el calendario como vacaciones y esta vez no lo van a ser para nadie.

Nunca estamos preparados para recibir malas noticias y menos para situaciones en las que no tenemos capacidad de decisión o margen de control.

¿Cómo gestionamos ésto?

La vida que llevamos normalmente, aunque tengamos familia y nos relacionamos con amigos y compañeros de trabajo, no es tan intensa en cuanto a convivencia como lo que estamos experimentando estos días. Y esto seguro que está ocasionando roces y momentos de tensión, que si no sabemos contextualizarlos pueden tener consecuencias fatales.

A las preocupaciones corrientes, se le suma a hora un “gran hermano” de 24 horas minuto a minuto, en donde no tenemos lugar de descanso o evasión. Por este motivo podemos estar más susceptibles de lo normal.

Pero perdemos de vista que los demás también están en la misma situación. Así que una buena forma de gestionar las emociones es recordar que todos estamos juntos en esta situación, que no te ocurre a ti solamente y que la persona que tienes delante también lo está sufriendo igual que tú. Es el momento de hablar y comunicarnos, de cultivar la paciencia y la empatía, de ponernos en los zapatos del otro más que nunca.

Para poder disfrutar de estos días de vacaciones tan diferentes, date un respiro, deja las rutinas de estos días de estar al día de todos los medios de comunicación, contestar a todos los chats, asistir a todas las quedadas online, apuntarte a todas las formaciones gratuitas que encuentras… Deja a un lado todo eso, porque al final tenemos más actividades que cuando estás trabajando.

Desconecta de todo esto y dedícate un tiempo a ti y a las personas con las que estás: siéntate en tu sillón favorito y escucha música con los ojos cerrados, a charlar de cualquier tema (que no sea el coronavirus), haz lo que antes era un video fórum con una buena película y comentarla pero de verdad, coge un álbum familiar y mira fotos, recordad vacaciones pasadas, las anécdotas, las risas… Descansa.

Cuando la semana que viene volvamos al teletrabajo y los deberes escolares, así lo podrás hacer de otra manera, porque aunque todos seguiremos sin poder salir aún un tiempo más, nos lo tomarás de otra forma. Y quizás se pueda sacar un par de aprendizajes propio y de los demás.