Cómo teletrabajar sin quemarte

teletrabaja sin quemarteUna de las cosas más evidentes que nos ha traído la pandemia, es que el teletrabajo que antes se veía como solamente apto para 4 privilegiados, ahora es una necesidad real para muchísimas personas.

Trabajar desde casa ha sido considerado como una “bicoca” porque supuestamente no hay que fichar, puedes hacerlo cuando quieras y encima no tienes que “aguantar al jefe”.

La realidad es otra muy distinta porque:

  • El teletrabajo existe desde siempre: los autónomos, según a lo que se dediquen, lo llevan haciendo desde siempre
  • Es verdad que puedes hacerlo cuando quieras, pero el no tener horarios es muy peligroso porque puedes estar prácticamente todo el día
  • La soledad y el aislamiento del resto de compañeros no es para nada deseable. Somos seres sociales por naturaleza y necesitamos momentos de interacción para desconectar, para aclarar ideas, para buscar colaboraciones, etc. Y eso en casa solo no es lo mismo

El cambio fundamental de pensamiento es que el teletrabajo va a dejar de ser una forma especial para la conciliación y se convertirá en una opción real y habitual de trabajo. Y como tal debe de tener unas reglas de juego para no caer en extremos, como el no hacer nada en todo el día hasta el último momento o pasarte 18 horas trabajando seguidas.

Estos cambios en los comportamientos sociales y laborales van a tener también su reflejo en el aspecto legal, pero ya sabemos que “las cosas de palacio van despacio”. Por este motivo, ahora es básico que puedas tener bien claro qué es exactamente el teletrabajo, en qué condiciones y cómo realizarlo de una forma correcta y efectiva.

Establecer unas pautas te vendrán muy bien a la hora de ponerte con ello. Te damos unos ejemplos para que los puedas adaptar a tu situación y pensar en otros más específicos si lo necesitas:

  1. Ponte un horario, como si fuera a un trabajo físico. Te ayudará a organizarte el resto del día porque estando en casa puedes tener 1001 distracciones no laborales que pueden parecer urgentes y desconcentrarte. Cuando estás en tu puesto físico si ocurren te esperan a que vuelvas, pues en el teletrabajo también
  2. Prepara un espacio concreto de tu casa y asígnalo como lugar de trabajo. Así, tanto tú mismo como los demás de la casa, identificarán fácilmente que si estás ahí es porque estás trabajando y no puedes “estar en otra cosa”.
  3. Arréglate como si fueras a salir, aunque no lo hagas. Quizá no tengas ese día ninguna videoconferencia, pero nunca se sabe. Además vestirte ya te predispone a una determinada actitud, en este caso la de trabajar de una forma profesional por lo que seguir en pijama no es una opción.
  4. Organízate la agenda diaria con todas las tareas del día, estableciendo prioridades y viendo cuáles son las más y las menos urgentes. Si tienes algún imprevisto así tendrás la tranquilidad de que lo que queda puede esperar a mañana.
  5. Mantén un contacto regular con tus compañeros. El email está muy bien, pero también necesitarás alguna “conversación” real tanto laboral como social para recordarte que seguís siendo un equipo aunque no estéis juntos físicamente. Estos contactos los puedes hacer por teléfono o videoconferencia, pero también se necesita de la reunión presencial para no perder el sentido de pertenencia.

Por último, ten bien definido cuales son tareas que puedes realizar en situación y cuales no. Y ten cuidado con lo de “bueno como estoy en casa, cuesta menos”. El trabajo es trabajo independientemente de donde se realice, y esto hay que tenerlo presente tanto en el tiempo empleados como en las herramientas que vas a necesitar para hacerlo o el pago que vas a recibir por ello. Según la profesión que tengas necesitarás unas cosas u otras y si presencialmente el material y herramientas te lo facilita tu empresa, por estar en casa no tiene porqué ser todo por cuenta tuya.

El teletrabajo es una muy buena opción para continuar con tu vida laboral, pero debes de hacerlo de una forma correcta y consciente para no llegues a tener la sensación de “estar quemado” como cuando trabajas de la manera tradicional.

 

Formación online también en las empresas

formación online a empresasUna de las cosas que hemos aprendido durante estos meses es que no podemos pararnos y que tenemos que superar las barreras físicas que se nos presentan.

¿Por qué digo esto? Porque parece que si ya no podíamos ir presencialmente a los sitios ya era imposible trabajar, comprar, asistir a conferencias, … y hemos visto que ha sido todo lo contrario.

Uno de los grandes descubrimientos ha sido la formación online. Y lo mejor es que no solo es para hacerlo desde casa de manera particular, sino también para aplicarlo en las empresas.

Las empresas son cada vez más conscientes de que la formación continua de los trabajadores es beneficiosos para ellos y también para la propia empresa, porque estarán cada vez mejor cualificados. Pero no todas encuentran la forma de hacerlo: no tienen espacios habilitados, no encuentran la hora más adecuada, sus trabajadores no pueden desplazarse fuera de sus horas de trabajo…

Si alguna vez has pensado en hacerlo en tu propia empresa, ahora ya puedes porque la formación online es la solución perfecta para ti porque:

  • No necesitas tener salas de formación: cada empleado accede desde su ordenador
  • No tienes que hacer grupos ni turnos de formación: se pueden utilizar los momentos de menor volumen de trabajo
  • Puedes tener el sistema de clases grabadas previamente para que cada persona pueda hacerlo a su ritmo
  • Si optas por el sistema de por sesiones en directo, se puede formar a todos a la vez sin que tengan que estar juntos en un mismo lugar
  • Logras un mejor seguimiento de la formación
  • Son más económicos ya que el formador no tiene que desplazarse

Estas son algunas de las ventajas más inmediatas de la metodología online. Además, a pesar de lo que pueda parecer, hay una inmensa variedad de temáticas: clases de idiomas, nuevas aplicaciones informáticas, actualización de normativas y procesos, productividad y gestión de equipos, aprendizaje de nuevas habilidades, etc.

Los medios de comunicación hablan constantemente de la necesidad de digitalizar los negocios y empezar por la formación es una de las mejoras de hacerlo, y la más sencilla.

En Bitácora Consulting sabemos que ahora más que nunca es el momento de seguir avanzando. Creemos que la posibilidad de poder formarte a ti y a tus empleados, sin trabas, sin importar donde estéis o las circunstancias es una gran oportunidad que no puedes dejar pasar. Y por ello queremos invitarte a que contactes con nosotros para mostrarte como hacerlo posible y cómo podemos ayudarte.

Gestión de la Incertidumbre

Hemos empezado las fases de desescalada con esperanza y a la vez con incertidumbre. Es el momento de volver a reunirnos con nuestros amigos, familiares y con nuestro equipo de trabajo.

Cuando regreses a tu puesto de trabajo no importará el cargo o la posición que ocupas, todos tenemos que ‘remar a favor de obra’ para salir airosos de esta situación. La motivación, la formación de equipo y la empatía van a ser las claves en todo este proceso de adaptación y superación.

En esta nueva etapa profesional que vamos a vivir, tenemos que estar dispuestos a realizar un esfuerzo extra, porque se ha perdido mucho en muy poco tiempo. Tu percepción de la realidad influirá en la forma en la que sientes ante esta situación de incertidumbre, puedes sentir emociones como la ansiedad o como el miedo cuando no sabes la respuesta a preguntas como: ¿qué va a pasar con la empresa? ¿qué ocurrirá con mi puesto de trabajo? ¿seguiremos con el proyecto que nos aprobó este cliente? …

Como sabes, no hay magia para sentirse mejor y que desaparezcan la ansiedad y el miedo, aunque lo que sí puedes hacer es entrenar tus emociones. Al igual que si quieres cuidar tu cuerpo lo entrenas con una serie de ejercicios, si quieres mantener bajo control tus emociones, realiza, lo que nosotros llamamos ‘deporte mental’, dedica tiempo a ejercitar tu mente.

De esta forma podrás controlar emociones como el miedo que te bloquea, y contribuir proactivamente a alcanzar los objetivos de tu equipo de trabajo, practicando el optimismo inteligente, que es, percibir la realidad, como siembre se ha dicho, viendo el vaso medio lleno en vez de medio vacío.

Si no sueles hacer ‘deporte mental’, ¿por dónde empezar?

Lo primero es importante que no te juzgues ni culpes por sentir miedo o ansiedad, acepta que estas emociones están presentes en tu cuerpo y reconócelas de forma natural, es como si las dieras la bienvenida: ‘hola, os reconozco ya estáis aquí’, esto es un buen comienzo, ya que eres humano y lo normal es que sientas todo tipo de emociones, aunque eso sí, también puedes continuar diciendo: ‘vais a estar poco tiempo conmigo, os quiero despedir pronto’.

Lo segundo puedes empezar por alguna práctica sencilla, ponte cómodo y escucha un audio de relajación, como el que te ofrecemos a continuación. Con el hábito de estas prácticas notarás que tú tienes ‘el control de los mandos’ para sentirte mejor, y por lo tanto, para influir en los resultados de tu vida personal y profesional.

Escucha este ejercicio de relajación que hemos realizado especialmente para ti:

https://youtu.be/SJ_TVJkFtkc

La enseñanza de esta práctica es que siendo conscientes de nuestra fragilidad encontraremos nuestra fortaleza. Ejercita la gestión de tus emociones y mejora tu liderazgo personal.