Si eres Jefe ¡hoy es tu día!

A menudo se suele celebrar días especiales para resaltar figuras o personajes importantes y a los que se quiere dar un reconocimiento especial. Hoy 16 de octubre le toca el turno a los JEFES.

Parece algo extraño querer destacar su trabajo porque lo normal es incentivar a los trabajadores. Pero lo cierto es que ellos también son trabajadores porque todo el mundo tiene un jefe.

El concepto antiguo de jefe es el de alguien que ordena y dirige a los demás las tareas para conseguir unos objetivos sin más. Ahora no se buscan “jefes clásicos”, se buscan líderes, personas que no solo mandan si no que también logran inspirar a los trabajadores para que den lo mejor de si mismos y obtener los mejores resultados.

 

Y ¿cuáles son las cualidades que debe tener un buen jefe? A continuación enumeramos las mejor valoradas:

  • Comunicación clara y precisa
  • Buena organización: para planificar objetivos y estrategias y que sean alcanzables.
  • Confía en sus propias capacidades y en las de su equipo.
  • Respetuoso y motivado: incentiva la propuesta de ideas por parte de sus subordinados.
  • Honesto: siempre habla claro y de forma abierta con los miembros de su equipo.
  • Sabe delegar tareas y confía en sus ayudantes.
  • Influyente: inspira y genera confianza en su grupo para lograr alcanzar las metas pautadas.
  • Es facilitador: busca ayudar a entender a cada miembro del grupo cuál es su tarea y como alcanzarla en caso de duda.
  • Negociación: es capaz de llegar a acuerdos positivos en momentos de conflictos.

Si eres tu este tipo de jefe ¡enhorabuena!, eres un gran líder y tu equipo te seguirá y apoyará en todo, y conseguiréis todo lo que os propongáis.

Si eres empleado y tienes un jefe como el que hemos descrito ¡felicidades! porque te ayudará en todo lo posible en tu trabajo y te reconocerá el esfuerzo. Entonces aprovecha el día de hoy para reconocerle a él también su labor: no es peloteo, es que todos nos merecemos y necesitamos el reconocimiento a nuestro esfuerzo.

Reconoce el estrés laboral

A menudo utilizamos la palabra “estrés” para referirnos una situación que estamos viviendo de forma puntual y que nos pone nerviosos, pero en realidad es mucho más profundo. Los horarios, los retrasos, los aumentos de responsabilidad, los picos de trabajo… todas esas cosas tan habituales cuando estamos trabajando y que no damos importancia una vez superadas, pueden pasarnos factura.

El estrés es una reacción física de defensa del organismo para afrontar una situación amenazante y sufrirlo de forma prolongada nos puede acarrear problemas de salud graves.

El estrés laboral a veces se confunde con los desafíos de nuestro trabajo e incluso lo llegamos a considerar beneficioso porque nos ayuda a ser más productivos, cumplir con nuestros objetivos, aprender nuevas habilidades y aumentar el interés por dominar nuestro trabajo. Pero también puede llevarnos a un nivel de agotamiento físico y mental que nos lleva a la pérdida de eficiencia en el trabajo. Esto se conoce como Síndrome de Burnout o Síndrome del Trabajador Quemado.

Algunas de las señales para identificar que puedes sufrir de estrés laboral son:

  • insomnio
  • ansiedad
  • depresión
  • indecisión
  • falta de motivación en tus tareas
  • cambios bruscos de comportamiento…

Si te reconoces en alguna de estas señales o piensas que puedes llegar a tenerlas, acude a un terapeuta especialista para que te enseñe a identificar las causas y te de pautas y técnicas para manejar el estrés tanto en el trabajo como en tu día a día.

Recuerda la manera de enfrentarnos a las cosas es lo que nos define y ser consciente de ello es lo que nos llevará a ser la mejor versión de nosotros mismos.

 

La Sonrisa en el Trabajo

 

Uno de los mejores baremos para determinar cual es el clima laboral en nuestro lugar de trabajo es ver cuántas personas están sonriendo.

La felicidad en el trabajo es una de las variables que se tienen en cuenta a la hora de presentar la candidatura a un puesto o decidir una nueva contratación para el equipo.

La aptitud, la formación y la capacitación son primordiales, pero lo es también imprescindible la actitud. Un trabajador feliz transmite optimismo a compañeros, proveedores, clientes,etc. Una actitud positiva es la clave para hacer frente con éxito a los problemas y dificultades inherentes a todos los proyectos.

 

La felicidad es contagiosa, se retroalimenta, por eso es importante crear un clima laboral positivo y que genere confianza. Los trabajadores entonces pueden expresar inquietudes e ideas, se sienten escuchados y valorados y el desarrollan el talento con todo su potencial.

Hoy en el #DíaMundialdelaSonrisa queremos poner foco en mejorar las relaciones laborales y la comunicación con esta herramienta tan poderosa: la sonrisa. Con ella se pueden afrontar situaciones incómodas, resolver conflictos, mejorar la atención al cliente, el trato con proveedores, incentivar los equipos de trabajo… y en definitiva aumentar la productividad y la satisfacción personal con respecto a nuestro propio trabajo.