Pensar en positivo

“Otro día más” Este es el pensamiento más común ahora mismo entre todos nosotros. Aunque parezca mentira llevamos ya casi 3 semanas en esta situación de encierro colectivo y aún no hay un cálculo o previsión que nos diga cuando terminará.

Todo esto nos está poniendo a prueba en muchos aspectos y sobre todo en el de nuestra percepción la realidad y en la manera de afrontarla.

Durante los primeros días pasamos de la incredulidad al desconcierto de forma muy rápida. Después empezaron a surgir las primeras reacciones para adaptarnos a la nueva situación y hacerla más llevadera.

Cada día estamos rodeados de mensajes de unión y cooperación necesarios para salir a delante como sociedad, acciones de motivación como salir a los balcones para que nos sientan presentes y sentirlos a ellos también. Pero cuando el ruido exterior cesa, ¿cuál es mensaje de nuestra voz interior?

Aquí es donde entre en juego la resiliciencia o capacidad de adaptación de cada uno y de la que hemos hablado anteriormente, y sobre la que tenemos que saber cómo funciona aprender a utilizarla correctamente.

 

El primer paso es analizar la realidad de forma objetiva, a ser posible libre de emociones, solo hechos, para tener una imagen fiel de la situación. A partir de ahí podemos distinguir 2 tipos de pensamientos:

  • Pensamiento estéril: es el que te hace sentirte más disgustado, estresado y que consigue bloquear tus acciones. Este pensamiento te pace ser pasivo, te impide resolver bien los problemas y asumir nuevos retos porque no se basa en los hechos sino en una percepción sesgada y negativa de la realidad.
  • Pensamiento provechoso: te hace sentir más tranquilo y esperanzado. Te motiva y  ayuda a resolver los problemas e incluso asumir nuevos retos. Este tipo de pensamiento impulsa tu proactividad y tu liderazgo personal. Se basa en lo que es real y conocido, en tus aptitudes y fortalezas para luchar por conseguir tus objetivos.

 

Las personas resilientes se caracterizan por ser positivas, mirar al lado bueno de las situaciones y esperan lo mejor, incluso cuando las cosas no tienen buena pinta. El optimismo es su arma secreta, pero no se trata de decir simple y ciegamente que todo irá bien, sino de ser optimistas inteligentes que tienen en cuenta los hechos de forma objetiva y apuestan por trabajar sobre esta realidad con ánimo y esperanza.

Ahora que ya somos conscientes de todo esto, puede utilizarlo a superar los retos y a manejar las dificultades. Nos encontramos en una carrera de fondo en la que tenemos que seguir hacia adelante y tenemos la oportunidad de elegir como vivirla.

Por eso ahora te propongo que empieces con pequeñas cosas, mirando el día de otra manera,  el pasado no es un lastre es un aprendizaje y piensa “¡Bien! ¡Ya queda un día menos!

RESILIENCIA

 

A lo largo de tu vida seguramente has tenido (y tendrás) momentos críticos y muy duros en los que parece que se está poniendo a prueba constantemente y de todas las formas posibles. Problemas de trabajo, de dinero, en las relaciones familiares y personales, de la salud… más o menos grandes, de forma aislada o varios a la vez y lo que te hace ser cómo eres es la forma de sobreponerte y continuar adelante.

Superar los obstáculos y adversidades no resulta fácil, incluso hay muchas personas a las que puede parecer casi imposible, sobre todo cuando son hechos que no se han vivido antes y no hay referencias propias o cercanas para afrontarlas. Este es el caso que estamos viviendo ahora por la epidemia del COVID19.

 

Aquí es donde entra el juego la “resiliencia” o capacidad de adaptación positiva para recuperarse frente a la adversidad y seguir avanzando hacia el futuro. La resiliencia es lo que hace que desarrolles recursos que no sabías que tenías pero que de alguna manera estaban latentes dentro de ti porque nunca los habías necesitado.

Las personas resilientes se caracterizan porque actúan de acuerdo a un conjunto de valores personales y además saben gestionar sus emociones para no verse superadas por ellas.

Son personas que destacan por su honestidad, integridad, respeto, sentido de la justicia, responsabilidad, amabilidad e inclusión. Son personas que utilizan las emociones positivas para reducir su estrés y ansiedad, y que consiguen ayudar a otros a controlarse mejor cuando las situaciones son difíciles.

La buena noticia es que este momento también puedes superarlo. Puedes aprender destrezas y estrategias que ayuden a recuperarte de los malos momentos y situaciones difíciles como esta. Puedes dejar atrás los malos sentimientos y vencerlos.

Ante una situación tan complicada como la que vivimos ahora de confinamiento en casa tienes 2 formas de buscar la salida:

  • puedes pensar: “esto es lo peor, menudo aburrimiento”, “me ahogo, no puedo estar encerrado como en una prisión”; “esto va a ser el caos económico”; “¿cómo voy a salir de esta?” … lo que nos lleva directamente al desánimo y la rendición
  • o bien pensar: “aunque ésto dure 2 o 3 meses, voy a poder disfrutar del verano”; “ahora que estoy en casa es el momento para hacer las cosas que nunca hago”; “voy a hablar ‘más y mejor’ con mi pareja o con mis hijos”; “todo este cambio va a crear nuevas y diferentes oportunidades y seguro que la economía resurgirá con fuerza”

 

Tu percepción y mentalidad sobre la realidad influye directamente en la forma en que experimentas emocionalmente las situaciones. Como dice la canción:

“…Depende ¿de qué depende?
De según como se mire, todo depende …”

 

Entonces ahora puedes preguntarte ¿qué opción elijes?

En Bitácora Consulting queremos acompañarte en estos duros momentos y ayudarte a que entrenes a tu mente para que la resiliencia forme parte de tus fortalezas.

El Teletrabajo es una necesidad para seguir adelante

En estos días tan difíciles y complicados que estamos viviendo, nos estamos dando cuenta que tenemos que agudizar nuestra creatividad para seguir siendo productivos

Existen muchas profesiones y trabajos que necesitan realizarse físicamente en las instalaciones de la empresa o de los clientes, pero otras muchas se pueden hacer de forma deslocalizada. Por esto es importante salir de nuestra zona de confort y preguntarse:

¿Qué podemos hacer de manera digital? ¿Qué herramientas me pueden ayudar? Se trata de ser proactivos y preguntarse ¿Qué es lo que puedo hacer qué dependa de mí? y potenciar o desarrollar nuevas competencias para conseguirlo.

No hay que quedarse paralizados y seguir hacia adelante en la medida de lo posible.

Respecto a las herramientas digitales, no son tan difíciles de aprender e implementar ni tan costosas en la mayoría de los casos por que a no ser un circuito cerrado de un sistema en concreto o algo muy específico.

Si eres emprendedor o empresario debes buscar que parte de tu rutina laboral puedes seguir manteniendo en la distancia: realizar informes, presupuestos, contactar con clientes, nuevas propuestas de servicios, etc. La cercanía física con tus clientes, proveedores y trabajadores quizá puedes sustituirla por la presencia virtual pero no sepas muy bien como hacerlo.

Por eso queremos enseñarte algunas de las herramientas más utilizadas que pueden resolver muchas situaciones y ayudarte en tu día a día.

  • Zoom: para poder hacer reuniones virtuales y que permite compartir pantalla para realizar presentaciones, mostrar, datos, etc. Es muy sencilla de utilizar y solo necesita que el ordenador tenga la cámara ya instalada, aunque también se puede utilizar con otros dispositivos
  • Google Drive o Dropbox: ambos son herramientas de almacenamiento en cloud con los que no dependeremos de tener guardada toda la información en un sítio físico y arriesgarnos a tener acceso limitado a él o incluso que se rompa. Las 2 permiten también que se compartan carpetas con contenido o archivos independientes y realizar subidas o descargas de una forma rápida y sencilla
  • We Transfer: si hay que enviar archivos pesados este es el sistema. Además la disponibilidad para descargar los archivos es limitada, por lo que no hay que preocuparse de que se quede de forma permanente en la nube, porque para almacenamiento ya están las herramientas anteriores.

Si lo pensamos, en nuestro puesto de trabajo ya utilizamos seguramente muchas de herramientas parecidas porque no siempre estamos junto a las personas con las que nos relacionamos laboralmente y tampoco les vemos físicamente a diario. Por eso la flexibilidad  y adaptación a las circunstancias si es posible y una gran oportunidad para continuar con nuestras actividades a pesar de las dificultades.